viernes, 4 de enero de 2013

Juego de espejos

El libro de la señorita Buncle, de D. E. Stevenson, es una novela bien escrita y llena de buen humor, de lo mejor para pasar un buen rato, escrita en 1934 y nunca publicada en España.

Su protagonista es una mujer soltera llamada Barbara Buncle, que, para ganar algo más de dinero, escribe una novela sobre la vida en su pueblo. La titula El perturbador de la paz y la firma con el seudónimo de John Smith. El editor que la recibe le ve grandes posibilidades y la publica enseguida. Pero, cuando las personas de su pueblo se ven retratadas en la historia, intentan a toda costa descubrir a su autor. Entretanto, la señorita Buncle, aguijoneada por su editor y cada vez más acosada por todo lo que va ocurriendo a su alrededor, escribe otro relato: «una novela sobre una mujer que escribe una novela», un «juego de espejos como los de los sastres, en los que la mujer y su novela se reflejaban una y otra vez hasta el infinito», piensa su editor.

El comentario anterior, tan posmoderno, aparece al final de la historia y ejemplifica que determinados recursos no se han inventado ayer. Una muestra del tono amable del relato es esta: «como a casi todo el mundo, [al señor Hathaway] le gustaba hablar de sí mismo con un oyente comprensivo». Otro ejemplo de su acento, femenino más que feminista, es el de que «[los maridos] son muy útiles cuando se atascan los desagües o si se quiere abrir una ventana nueva», según dice una recién casada. Otro, de las acertadas comparaciones que sabe usar la escritora, es el de que Sally «siguió acariciando al gato entre las orejas y pasándole la manita por la curva del lomo, hasta que el minino empezó a ronronear como un Rolls-Royce en miniatura». Son añadidos a esta buena reseña.

D. E. Stevenson. El libro de la señorita Buncle (Miss Buncle's Book, 1934). Barcelona: Alba, 2012; 378 pp.; col. Rara Avis; trad. de Concha Cardeñoso Sáenz de Miera; ISBN: 978-84-8428-724-7.